“Berserker” de Amon Amarth: Un disco con historia

by / junio 5, 2019 Reseñas No Comments


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El grupo de death metal melódico estrena su décimo primer álbum. Mucha sorpresa no hay, y tampoco debería haberla.

Amon Amarth es una banda fundada en 1988 y que presentó su primer disco “Once Sent From The Golden Hall” en 1998. Desde ese momento encontró una fórmula ganadora cuyos principales ingredientes han sido las guitarras melódicas, riffs repetitivos, voz gutural potente y letras de inspiración en la tradición vikinga.

Esta fórmula se ha repetido por 20 años y en 10 discos más que han continuado. Esto, por supuesto no desconoce la tradición y legado que le ha aportado Amon Amarth al metal y que dentro de la repetición, los convierte en un grupo completamente original.

En “Berserker”, ese sonido permanece con algunos elementos adicionales. Lo primero que hay que destacar es la calidad del sonido y la mezcla; el disco fue grabado en Los Ángeles y contó con la producción de Jay Ruston (Anthrax, Stone Sour), y Peter Tägtgreen (in Flames, Tiamat), con quien iniciaron todo el proceso de grabación que finalizó en EE.UU.

Otro aspecto a destacar es la presencia de guitarras acústicas y guitarras sin distorsión con mayor relevancia y notoriedad que en discos anteriores, esto sumado también a pasajes en los que la voz de Johan Hegg es limpia, en momentos en los que en realidad juega el papel de narrador.

Los ingredientes tradicionales del grupo sueco siguen presentes. Potentes riffs pegados a los bombos, velocidad, melodía y por supuesto las increíbles historias vikingas que en esta oportunidad destacan al personaje Berserker, quien fue fundamental en la batalla de los vikingos contra los ingleses en 1066.

Luego de ser despojados de sus barcos, los vikingos tuvieron que replegarse en Stanford Bridge, donde fueron acorralados por las tropas inglesas; y un solo hombre, Beserker, armado únicamente con una hacha y un escudo, logró derribar a unos 70 hombres de las tropas inglesas.

Este disco sin duda cumple las expectativas de los “die hard” fans de Amon Amorth, que luego de 30 años en la ruta ya son un número considerable. también, aquellos que se empiezan a acercar a la banda también encontrarán un disco bien hecho y que se escucha sin problemas de principio a fin.

Quienes han tenido una aproximación a la banda, de una manera más inestable y poco consistente, probablemente encontrarán un disco con poca novedad, pero en el que encontrarán la certeza de una gran pieza musical