Deafheaven no es una banda de black metal, y tampoco es una banda de metal

Los californianos fueron una de las grandes atracciones del festival Rock Al Parque.

Irrumpieron en la escena musical con fuerza en 2013, con el lanzamiento de su disco “Sunbather”. Fue curioso descubrirlos, porque su voz es la típica de una banda de black metal, y en no pocas partes de sus atmósferas sonoras la batería también podría ser la propia de este género extremo, pero la gran diferencia radica en las guitarras.

Claro, las atmósferas en los momentos más introspectivos de cada canción se acercan más a grupos como 65 Days Of Static, Maybe She Will, God Is An Astronaut y Russian Circles. Y es allí donde se debe buscar para entender a Deafheaven, en estos sonidos independientes bautizados por unos como “Post Rock”, “Math Rock”, “Instrumental Rock” y por otros “Shoegaze”.

Sin embargo, al menos el año pasado, cuando se armaba una emisora en Spotify con base en bandas de black metal, aparecía en el random esta sopresa llamada Deafheaven.

Es en la voz donde nace la discordia, con una discusión bien argumentada. Deafheaven ha girado con Carcass, Anthrax, Godflesh, pero también lo ha hecho con Mogwai; Deafheaven ha sido atracción de festivales como Coachella o Pitchfork, en donde los sonidos independientes y alternativos son el plato fuerte del día.

Aun así queda la duda y es obvio; una banda de metal ya no tiene que guardar un estereotipo para pertenecer al género. Pero en el black la imagen, la música y el mensaje sí siguen siendo uno solo.

Así que nos encontramos frente a una propuesta osada y atrevida, que adoptó de una forma respetuosa elementos del black metal para su propuesta de rock independiente. Así se puede definir a Deafheaven.

Su performance en Rock al Parque lo demostró y también dejó claro que la música es tan maravillosa que puede construir caminos, puentes y senderos entre dos géneros tan distantes como lo son el post rock y el black metal; uniendo a sus audiencias, enseñando un poco a cada una de ellas.

Deafheaven tocó seis canciones en una hora: “Brought To The Water”, “Luna”, “Baby Blue”, “Comeback”, “Sunbather” y “Dreamhouse”. Ninguna de ellas habla de religión o política.

Sus músicos tienen pocas pretensiones y no buscan el protagonismo, ellos mismos hicieron el soundcheck antes de su show.

Su originalidad está en la parte atmosférica, cargada de arpegios y melodías; una construcción sonora completamente opuesta y a la vez espejo del black metal; tal como es su vocalista, contrario en su performance al sonido extremo, pero con una voz que estremece. Deafheaven es una banda compleja.

No sabemos si Deafheaven trascenderá en la historia del rock o no. Lo cierto es que pudo sacudir un poco lo que está establecido, romper paradigmas y abrirse camino en una escena consolidada y llena de simbolismo.

Así que no, querida Simona, Deafheaven no es una banda de Black Metal.

Texto y fotos: Julián López Cortés
@Eljuli_Lopez